El guerrero silencioso
El documental relata la historia del Sr. Blas Wilfredo Omar Jaime quien, desde comienzos de 2005, manifiesta poseer conocimientos de la lengua Chaná, un idioma cuya última documentación escrita anterior se produjo en 1815, y que se consideró extinguido desde comienzos del siglo XIX.
Adrián Abel Badaracco
Mira sus 7 videos
Compartir (facebook)
Descargar
Don Blas nació en 1934 en Nogoyá, en el centro de la provincia de Entre Ríos, y actualmente vive en el barrio El Morro de la ciudad de Paraná, junto a su esposa y su hijo menor. Está jubilado, luego de haber trabajado desde los diez años, y desde hace un tiempo se desempeña en el Museo “Antonio Serrano” de Paraná, como profesor de Chaná, la lengua que hablaban sus ancestros en poblaciones aborígenes desparramadas en diferentes zonas del país, casi siempre cercanas a algún río.
La narrativa de esta historia está compuesta principalmente por la voz de Blas, quien desarrolla, por un lado, cómo adquirió este conocimiento y por otro, a partir de un estudio del léxico, subclasificado en veintidós campos semánticos, fragmentos de un conocimiento ancestral que constituirán el aporte de la cosmovisión chaná a las culturas del mundo.
Esta historia también escucha las voces de otros actores que estuvieron y están vinculados al conocimiento que guarda Blas. Una de éstas es la de J. Pedro Viegas Barros, investigador del CONICET que desarrolla su trabajo en el Instituto de Lingüística de la Universidad de Buenos Aires, quien nos brinda testimonio sobre la importancia científica que tiene documentar la lengua Chaná, y de su investigación surge una fuerza de legitimidad al testimonio de don Jaime.
Otra, es la voz de Daniel Tirso Fiorotto, periodista, quien, desde un medio gráfico de la ciudad de Paraná, realizó numerosas publicaciones sobre los conocimientos de Blas y sobre el trabajo del lingüista J. Pedro Viegas Barros. Tirso aporta a la narrativa el porqué de este suceso (fenómeno “Blas Jaime, último y único conocedor de la antigua lengua”), “esta noticia nos enfrenta con toda la historia junta y nos pega flor de sacudón”. Porque ¿Será posible que una familia panzaverde (adjetivo que se le adjudica a los entrerrianos debido a la casaca que usaron las montoneras del General Pancho Ramírez en las guerras civiles del litoral argentino a mediados del siglo XIX) haya preservado durante 200 larguísimos años los vestigios de un idioma que creíamos extinguido para la eternidad, y de pronto decida regalarlos a la comunidad como desempolvando una reliquia de valor inconmensurable?
Esta pregunta nos permite desarrollar un alto contenido dramático para la película; la búsqueda de otra persona que manifieste saber algunas palabras en Chaná y que coincidan con las palabras que don Jaime presenta. Sobre este eje narrativo Tirso mediará entre la investigación de Pedro y la disposición de Blas Jaime “para narrar historias aborígenes con dos casi únicas fuentes posibles: una proverbial imaginación o una hondísima herencia; en cualquier caso, muy entrerrianas”.
Y aquí es cuando el personaje principal, Don Blas, se pregunta “¿donde están los descendientes aborígenes, si en el campo está todo sembrado y ya no queda monte donde solían vivir los originarios?”. A la respuesta la encontraremos cuando veamos en el film a un hombre buscar alguna persona, hombre, mujer, joven o vieja que sepa pronunciar alguna palabra que responda al lenguaje y a la etnia a la que él pertenece, y así compararla con las palabras que su madre le enseñó desde niño.
Y esta búsqueda tendrá como escenario los barrios o arrabales de la ciudad de Paraná y de Nogoyá, que son los lugares donde presumiblemente se han concentrado algunos de los exiliados de las zonas rurales.
Está realizada por Películas del sábalo de Adrián Badaracco, y su producción fue posible debido al aporte de recursos de Fundación Eco Urbano y del Programa Identidad del Consejo Federal de Inversiones en Entre Ríos.
Año: 2006
Encuentra videos similares
publos originarios agua derechos humanos cosmovisión cultura