Oceanografos Sin Fronteras
La sotenibilidad del medio marino es un compromiso ético relacionado con el modo de vida; es un conjunto de pautas fundamentales y de procedimiento sobre la gestión de nuestras actividades en la biosfera. Dentro del concepto de sostenibilidad se engloban diferentes ideas, como la integridad ecológica, la seguridad económica, el bienestar social, la participación y la responsabilidad. Su contexto histórico es bien conocido y deriva de inquietudes locales, regionales, nacionales e internacionales por asuntos como la deforestación, la desertización de mares y océanos, por la globalización, el racionalismo económico y la distribución de los recursos. El propósito de Oceanógrafos Sin Fronteras es promover y respaldar la ciencia marina, sirviendo de vínculo entre las personas relacionadas con los mares para ayudar a mitigar la pobreza mediante el Desarrollo Sostenible de los Ecosistemas Marinos. El océano es uno y en él se desarrollan un sin fin de procesos interconectados entre sí. De igual manera que no podemos poner fronteras al mar, tampoco es posible establecer un límite que establezca dónde acaba un fenómeno o sus consecuencias y ramificaciones y dónde comienza otro. El estudio de los océanos debe realizarse de una forma global, tanto desde un punto de vista espacial, pues todos los mares están conectados entre sí; como desde un punto de vista intelectual y académico. La revolución tecnológica y de comunicaciones que vivimos está desembocando en cambios científicos, sociales y humanos sin precedentes en la historia; como la posibilidad de construir conocimiento colectivo y distribuirlo globalmente, en tiempo real, sin ningún tipo de costos. Oceanógrafos Sin Fronteras participa en estos cambios poniendo en contacto a los diferentes interesados en el desarrollo de una evolución sostenible, aportando información, asesorando e incluso consiguiendo socios de diferentes entidades para la consecución de proyectos intersectoriales. De esta manera se pretende fomentar una forma de pensar integral, orientada a largo plazo, consciente de la relación entre el hombre y el medio ambiente marino; para lograr un desarrollo sostenible, considerando las condiciones ecológicas, económicas, culturales y sociales de cada región o nación. Oceanógrafos Sin Frontera cuenta con un foro dirigido a todas las personas que, de alguna manera, se ocupan profesionalmente con aspectos del medio marino, en el sentido de la Agenda 21 con respecto a los mares y océanos. En este foro se espera fomentar un diálogo interdisciplinario para buscar soluciones a problemas existentes. Los resultados del foro ayudaran a determinar los campos de actuación temáticos específicos, que servirán para crear un instrumento metodológico con vistas a la orientación y búsqueda de metas en el proceso de un desarrollo sostenible a largo plazo en la relación hombre/mar. La preparación y asesoramiento de proyectos futuros generara nuevas cuestiones, relacionadas directa e indirectamente con los contenidos de los proyectos. El foro recopilara estas cuestiones y las situara en un nuevo contexto. Para llevar a cabo su tarea, Oceanógrafos Sin Fronteras cuenta con la experiencia de profesionales en cada una de las disciplinas pertinentes. La singularidad de Oceanógrafos Sin Fronteras radica en que dedica toda su atención y recursos a la ciencia marina. Sin embargo, no busca promover la ciencia marina de forma aislada, sino como un componente de planes integrados y estrategias de desarrollo sustentable marino dirigidas hacia el alivio de la pobreza. Esperamos que mediante el diseño interactivo las personas interesadas visiten Oceanógrafos Sin Fronteras regularmente para buscar información y se convierta en un proveedor de contenidos de interés en aspectos diversos: legales, políticos, económicos, ambientales, educativos, de entrenamiento, científicos y otros temas vinculados a los ecosistemas marinos.
Dr. Marcos Sommer
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Oceanógrafos Sin Fronteras
http://www.oceanografossinfronteras.org
Oceanógrafos Sin Fronteras ha sido creada con el propósito de promover y respaldar la ciencia marina responsable y sostenible, sirviendo de vínculo entre los integrantes de la comunidad de personas relacionadas con los mares, ayudando a mitigar la pobreza mediante el Desarrollo Sostenible de los Ecosistemas Marinos en el mundo.
El océano es uno y en él se desarrollan un sin fin de procesos interconectados entre sí. De igual manera que no podemos poner fronteras al mar, tampoco es posible establecer, en la inmensa mayoría de los casos, un límite que establezca dónde acaba un fenómeno o sus consecuencias y ramificaciones y dónde comienza otro. El estudio de los océanos debería realizarse, por tanto, de una forma global, tanto desde un punto de vista espacial, pues todos los mares están conectados entre sí, intercambiando materia y energía y responden a forzamientos comunes, como desde un punto de vista intelectual y académico, sin olvidar las distintas perspectivas desde las que un mismo fenómeno
puede abordarse.
Nos encontramos a las puertas de nuevas y diversas culturas sociales, que se complementan potencian o cambian las preexistentes. Una revolución tecnológica, científica, comunicacional, social y humana sin precedentes en la historia. La posibilidad de construir conocimiento colectivo y distribuirlo a toda la humanidad en tiempo real y sin costos marginales. La nueva organización humana, social, económica y política en construcción, Sociedad Marina de la Información, esta siendo definida.
Oceanógrafos Sin Fronteras y todas sus alianzas trabajan y se desarrollan para apoyar la innovación y la investigación, poniendo en contacto a los diferentes actores de este desarrollo sociedadcientífico sostenible, aportando información, asesorando e incluso consiguiendo socios de diferentes entidades para la consecución de los proyectos intersectoriales.
La influencia de las tecnologías de la información no deben estar al margen de la gestión educativa centrada en la difusión, transmisión y socialización de información (conocimiento), orientada al fortalecimiento de los procesos de enseñanza y aprendizaje, a través de la capacitación y asesoría permanente, dirigida a las comunidades cualesquiera que estas sean, respondiendo progresivamente a los desafíos de la educación actual con miras de asumir un papel de liderazgo, modernización y fomento de su calidad al cause de las corrientes tecnológicas modernas.
Ha llegado también el momento de un nuevo orden cultural de gestión que determina progresivamente un nuevo modelo de comportamiento, una nueva forma de interpretar la realidad y convivir con ella misma, una nueva manera de pensar, expresar y actuar, nuevas alternativas para la resolución de problemas; todo esto conlleva a que la actual condición social, científica y política este cambiando y la sociedad esté trascendiendo a un nivel de mucha mayor dependencia tecnológica donde coexisten nuevas ventajas y beneficios, problemas y necesidades.
Internet dio inicio a esta revolución, que conjuga el teléfono con los medios masivos, el poder procesamiento y la digitalización de la información. El espíritu libertario que la impregno, incubada al amparo de las universidades, con la comunidad de hackers desarrollando software libre, tecnología que creció al amparo y en paralelo con la red, hoy define el espacio cultural de la naciente Sociedad de la Información.
La ciencia se ha constituido, a lo largo de la historia, en un instrumento muy poderoso de conocimiento y transformación de la naturaleza, potencialmente capaz de solucionar graves problemas relacionados al hambre en el mundo, aprovechamiento de recursos o mejoramiento de las condiciones de vida de la humanidad. La búsqueda del conocimiento a través de la racionalidad es rescatado como uno de los valores que engrandece el espíritu humano, sin embargo se enfrenta a un gran dilema: este conocimiento ha abierto posibilidades impensadas a la mente y a la vez la ciencia y la tecnología se han puesto al servicio de intereses económicos y políticos comprometiendo la supervivencia humana y generando una brecha de desigualdad en el acceso al conocimiento.
Es importante, muy en particular, evitar que legítimos debates entre los sectores ya concienciados, en torno al concepto mismo de desarrollo sostenible o de la amplitud de las medidas a adoptar, etc., no hagan perder de vista lo esencial. Y lo esencial es convencer al conjunto de la ciudadanía de la necesidad de romper con comportamientos que hoy suponen un grave peligro para todos: desde la ignorancia del principio de prudencia (que ha llevado y sigue llevando a la puesta en práctica de tecnologías cuyas graves consecuencias pagamos inevitablemente después) al unilateralismo de quienes siguen apostando por la insustentabilidad y destructiva defensa de sus intereses particulares contra los de otros. Son precisos cambios urgentes en los ámbitos educativo, tecnológico, político... Cambios que permitan avanzar hacia el logro de una vida digna para el conjunto de los seres humanos, sin hambrunas, sin guerras, sin dejar herencias envenenadas a las futuras generaciones. Ésa es la apuesta de la Década: convertir a los ciudadanos y ciudadanas en impulsores y sujetos activos de unos cambios que hagan posible la supervivencia de la especie y la plena universalización de los Derechos Humanos.
La Ciencia Marina se debe acercar a los ciudadanos, salir a las calles, ir a los hospitales y, en todos los sitios se debe preguntar. El diálogo debe generarse en torno a los asuntos cotidianos y a los temores. Cuando la población percibe que algo es importante para ellos, quieren aprenderlo, como se demostró cuando poblaciones sufrieron inundaciones y cambios climáticos el año pasado y este año, en todo el mundo. Si bien existen excelentes divulgadores, muy respetados en el mundo científico, también es cierto que el hermetismo académico sigue siendo un gran obstáculo para la apertura cognitiva de lo científico hacia la sociedad. Los científicos lentamente se están dando cuenta ahora de que su costumbre de trabajar en una torre de marfil, y de prácticamente ignorar lo que sucede alrededor de ellos, debería cambiar poco a poco. Lo que continúa faltando en la mayoría de los casos son las aptitudes necesarias para adaptar el enfoque mental de un periodista.
En una sociedad del conocimiento, la democracia exige que los ciudadanos dispongan de cierta cultura científica y técnica básica. Su adquisición y actualización se han vuelto tan imprescindibles como la alfabetización o el aprendizaje de cálculo. Cada vez tiene mayor incidencia en el desarrollo y la prosperidad de los pueblos. Ahora bien, aparte de estos conocimientos generales, los países en vías de desarrollo deben disponer de un colectivo de científicos que le permitan garantizar el desarrollo socioeconómico. Pero para educar hay que invertir. Y mientras se van cumpliendo las etapas planificadas de la educación, resulta imprescindible generar en el ámbito de los países, las condiciones necesarias de mercado laboral, investigación y capacitación permanente, para retener a los mejores profesionales. Es obvio que ello no está ocurriendo en los países en vía de desarrollo. Por el contrario, las inversiones en educación se encuentran lejos de los niveles deseados. La situación resulta mucho más grave si consideramos la inversión en investigación científica y tecnológica que es, a la postre, la responsable en la generación del conocimiento aplicado. Si no son capaces los países de generar productos en el ámbito local, deben ser adquiridos en el mercado internacional, asumiendo sus elevados costes. La ciencia sin la capacidad empresarial es como un coche deportivo sin ruedas, atractivo pero que no va
a ninguna parte. La innovación solo beneficia realmente a la sociedad cuando la investigación va a la búsqueda de mercados. El retraso que hay entre los rápidos cambios del mundo de la ciencia y la tecnología y las reacciones relativamente lentas de los responsables políticos en el análisis de la importancia de esos nuevos desarrollos tiene consecuencias desastrosas. Demasiado a menudo la comunidad empresarial no consigue comprender la ciencia que hay en la nueva investigación, mientras que los científicos tienen poca idea sobre cómo crear y hacer funcionar una empresa.
Oceanógrafos Sin Fronteras colabora en la formación del sector cienciatecnología-sociedad marítimo como medio de un desarrollo sostenible y auto sustento a países del tercer mundo. Así como en el asesoramiento en temas de monitoreo, manejo integrado costero, áreas protegidas, acuicultura, la contaminación marina, pesca,
obras hidráulicas, instalaciones para granjas marinas o balizamiento y señales marinas.
Cada vez es más evidente que el impacto macroeconómico de la generación de conocimientos depende de que se difunda la información sobre la innovación, que se extiende la utilización de las nuevas tecnologías y que los sectores tradicionales las adopten. El desafío para la próxima generación es como aumentar la velocidad en que la investigación se convierte en la tecnología del futuro y contribuye a aumentar la productividad y la competitividad en el Mundo. La riqueza de las naciones no está más en la producción de bienes de consumo, sino en el conocimiento y valor agregado de las actividades.
El mar y sus recursos suponen un punto de apoyo básico en el desarrollo sostenible de las naciones y en la riqueza y el mantenimiento de los países. A través del conocimiento de estos recursos y de una metodología coherente de explotación se constituyen economías con mayores oportunidades. El cambio y variabilidad del clima son una amenaza global y es probable que afecten en forma adversa los sistemas marinos y humanos y minen las perspectivas de desarrollo económico a largo plazo y en particular la capacidad de muchos países de afrontar las amenazas ambientales.
En las últimas décadas hemos asistido, y asistimos hoy, a una continua e implacable erosión del equilibrio de los ecosistemas que coexisten en nuestro planeta, ocasionando una creciente y peligrosa inestabilidad y precariedad de las condiciones de vida sobre el espacio terrígeno.
En efecto, hemos observado el incremento de la fuerza destructiva de los fenómenos eólicos, particularmente de los huracanes; el calentamiento global de la Tierra, producto del "efecto invernadero", no se ha detenido, generando la progresiva fusión de las heladas masas polares del Ártico y el Antártico, así como el creciente deshielo de los elevados picos de las montañas más altas del planeta, los cuales se habían conservado muy fríos, hecho que ha traído como consecuencia el aumento del nivel de los mares y océanos; se han producido drásticos cambios climatológicos, los cuales se expresan de manera nítida e inequívoca en la alteración de los regímenes pluviométricos, al punto que los diagramas de precipitaciones reflejan que zonas del planeta, tradicionalmente con escasa pluviométrica, ahora son afectadas por copiosas lluvias, mientras que en áreas con altos índices pluviométricos ha dejado de llover. Este dislocamiento de la armonía y el equilibrio que la naturaleza exige a los diversos sistemas que la constituyen es preocupante, por cuanto afecta al elemento fundamental de la cadena ecológica: el ser humano, el cual, paradójicamente, es el principal responsable de los males que le afectan, por su conducta irracional frente a las leyes que rigen los fenómenos naturales, en estrecha concatenación con el despliegue de la biodiversidad. La pérdida de vidas y los daños constituyen ya un importante impedimento para el desarrollo sostenible.
En este escenario, es necesaria la cooperación entre los expertos Oceanógrafos responsables de la gestión de recursos naturales y del riesgo de desastres y de políticas y tomadores de decisiones para mejorar la comprensión integrada de los procesos marinos.
La verdadera pregunta que se nos plantea es la de ¿a dónde llegaremos como resultado de este proceso? Aquí y ahora debemos levantar el estandarte de la racionalidad material, en torno al cual debemos agruparnos. No solamente nos confortamos a un nuevo sistema social, sino también a nuevas estructuras de conocimiento, en las que la sociedad y la ciencia no podrán seguir divorciadas y retomaremos a la epistemología singular en pos del conocimiento utilizada con anterioridad a la creación de la economía-mundo capitalista. Si comenzamos a recorrer este camino, tanto en lo que se refiere al sistema social en que vivimos como en cuanto a las estructuras de conocimiento que usamos para interpretarlo, necesitamos ser conscientes de que estamos ante un comienzo, no, de ninguna manera, ante un final. Los comienzos son inciertos, audaces y difíciles, pero ofrecen una promesa, que es lo máximo.
Para llevar a cabo su tarea, Oceanógrafos Sin Fronteras cuenta con la experiencia de profesionales respetados en cada una de las disciplinas pertinentes. La singularidad de Oceanógrafos Sin Fronteras radica en que dedica toda su atención y recursos a la ciencia marina. Sin embargo, no busca promover la ciencia marina de forma aislada, sino como un componente de planes integrados y estrategias de desarrollo sostenible marino dirigida hacia el alivio de la pobreza.
Esperamos que mediante el diseño interactivo usted visite Oceanógrafos Sin Fronteras regularmente para buscar información y se convierta en un proveedor de contenidos de interés para la región que puedan aportar en aspectos diversos como son los asuntos legales, políticos, económicos, ambientales, educativos, de entrenamiento, científicos y otros temas transversales relacionados con los ecosistemas marinos.
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